Imprimiendo en 3D

Ahora que está tan de moda el cine, e incluso la TV en 3D, me gustaría hablar un momento acerca de una aproximación alternativa al 3D, en mi opinión más relevante en lo industrial y con mayor futuro. En los últimos tiempos suelo hablar en clase de las técnicas de fabbing y additive manufacturing como facilitadoras de una producción personalizada y rentable, frente a la actual producción en masa, y por lo tanto estandarizada y cuya viabilidad descansa en las economías de escala.

Estas técnicas utilizan “impresoras en 3D” y cuando en clase pongo algún vídeo la gente me mira con cara rara. No son técnicas nuevas, pero tampoco están generalizadas. No obstante, las cosas están cambiado. Existen equipos industriales capaces de trabajar con piezas muy complejas y en color, como la Zprinter 650, ideal para crear prototipos físicos de la manera más rápida posible (e.g. una videocámara o una zapatilla deportiva):

Más allá de estos monstruos industriales existen alternativas menos costosas, como la recientemente aparecida HP Designjet 3D y que puede adquirirse por la nada despreciable cifra de 12.500 euros en el modelo monocromo. La alternativa la encontramos en iniciativas opensource como Fab@Home o Rep Rap. Estos proyectos comunitarios ofrecen todas las facilidades para construirse uno mismo una impresora 3D en su casa, bajo la filosofía de código abierto.

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