La historia del éxito de Red Bull

Foto: Salihan en Flickr

Foto: Salihan en Flickr

La influencia del grupo social en nuestras decisiones de compra es indudable. Desde los primeros estudios llevados a cabo en 1935 por el psicólogo social Mazafer Sherif hasta las más recientes investigaciones basadas en técnicas de fMRI, los resultados nos muestran cómo el individuo se adapta a la opinión de la mayoría. Así, el consumidor es capaz de variar sus opiniones iniciales con respecto a una marca para encajar con las opiniones del grupo, obviando incluso la utilidad que le reporta dicha marca. Un cambio de opinión que obedece a la ansiedad que le genera al individuo no estar de acuerdo con la mayoría.

Un buen ejemplo de esto lo encontramos en la historia de Red Bull. El origen de Red Bull se remonta a una bebida que tomaban los trabajadores de las fábricas tailandesas y en la que un emprendedor austriaco vio una oportunidad de negocio. Los primeros test de producto que se realizaron de la bebida fuero poco menos que desastrosos. No gustaba el color, ni el sabor e incluso el mensaje de que revitalizaba cuerpo y mente se consideraba poco persuasivo. A pesar de todo ello el producto se lanzó, pero no de cualquier manera.

Red Bull comienza su andadura en Austria en 1987 con una distribución muy limitada y a un precio superior a los refrescos más conocidos. Los primeros consumidores son clubbers y snowboarders que empiezan a valorar el efecto estimulante de la bebida y a mezclarla con alcohol. Red Bull se pone de moda pero es muy difícil de conseguir en el jugoso mercado alemán, pues las autoridades tardan mucho tiempo en dar el visto bueno al producto. Esta exclusividad aumenta el interés del producto, y de hecho este modelo de búsqueda de exclusividad ha sido utilizado por la marca en su expansión internacional. A ello hay que añadir el patrocinio de eventos deportivos extremos, que no ha hecho sino aumentar la notoriedad de la marca y reforzar su posicionamiento en el target juvenil.

Red Bull no tiene buen sabor y sus efectos nocivos sobre la salud están constantemente sobre la mesa. A pesar de ello sus ventas no paran de crecer, se ha convertido en un fenómeno internacional y le salen competidores como setas. ¿La razón?, que se ha convertido en un producto social y el “no estar a la moda” pesa más en muchos de sus consumidores que cualquier otro factor.

Share