Lecciones del Real Madrid vs Atlético de Madrid

Celebración de la champions del Real Madrid

Foto: EFE en ABC.

Ayer se disputó la final de la Champions League entre los dos equipos de la capital con victoria del Real Madrid en un partido que pasará a la historia del fútbol. No entraré en comentarios sobre lo merecido o no del resultado que para eso están los periodistas que se tienen que ganar el pan, pero sí me gustaría hacer algunas interesantes puntualizaciones sobre lo que el fútbol puede enseñarnos en la gestión de la marca.

Como he comentado en anteriores ocasiones, las comunidades de marca son grupos de consumidores que se sienten mutuamente unidos entre sí por la admiración que profesan a una misma marca. Este compromiso con la marca y con el grupo lleva a comportamientos muy rentables para las marcas, como por ejemplo, la búsqueda de nuevos miembros (clientes) por parte de los integrantes de la comunidad o la defensa de la marca frente a sus competidores.

Poseer una comunidad de marca es uno de los recursos intangibles más valiosos que puede tener una empresa y los clubs de fútbol son un ejemplo perfecto de ello. Pensemos en el partido de ayer. Ambas comunidades, la merengue y la colchonera, van a tomar el evento de ayer como un acontecimiento que pasará a los anales de ambos clubs. Un hecho que será rememorado por los fans y que servirá para captar nuevos miembros y fortalecer el sentimiento comunitario. Las marcas también deben promover este tipo de hechos memorables, por ejemplo, el lanzamiento del primer iPhone o la muerte de Steve Jobs resultan acontecimientos que sirven a los fanáticos de la manzana para mostrar su apego a la marca.

El fútbol también nos enseña que una marca fuerte lo es en gran parte si tiene rivales fuertes. El partido de ayer era importante no sólo por poder ganar la bautizada como “orejuda” por Di Stéfano, sino también por quién era el rival. Las comunidades de marca se identifican así mismas en muchas ocasiones por la comparación con otras. Por ejemplo, los seguidores de Coca-Cola se identifican muchas veces por menospreciar a Pepsi. De esta forma, siempre dentro de los cauces legales por supuesto, las marcas deben contribuir a la confrontación con sus competidores, a ser posible uno solo, y crear el ambiente adecuado para que sean sus propios clientes quienes estén en primera línea de combate (lo cual además nos evitará algún que otro contencioso en los tribunales).

Finalmente, otra lección del partido de ayer es la importancia de un líder en la creación de marca. El entrenador del Real Madrid lo tiene relativamente fácil, en el sentido de que está rodeado de grandes estrellas mediáticas y en un club con un posicionamiento claro a nivel internacional. Sin embargo, el “atleti” no tiene estrellas mediáticas y aquí el papel del Cholo Simeone es muy relevante, pues refleja perfectamente el espíritu colchonero. Es un líder que aglutina todos los valores del equipo y que sirve de referencia a los jugadores y a los aficionados. De hecho, podríamos pensar en la existencia de una sub-comunidad de marca, el denominado “cholismo”.

¿Qué otras implicaciones para la gestión de marca se os ocurren?

Share