La pifia de Swatch

El hype no es una estrategia completa. Es, más bien, una presión añadida sobre toda la cadena de valor. Si la distribución, el stock, la atención en tienda o la información al consumidor no están preparados, el mismo entusiasmo que impulsa el lanzamiento puede volverse en contra de la marca. La colaboración entre Swatch y Audemars Piguet ilustra muy bien esa tensión.

La idea era potente: unir la accesibilidad de Swatch con los códigos aspiracionales de Audemars Piguet, mediante una colección limitada, visualmente reconocible y con un precio muy inferior al de la alta relojería tradicional. Sin embargo, el resultado muestra que una buena idea de comunicación necesita una arquitectura de distribución igualmente sólida. Cuando los consumidores se encuentran con colas interminables, falta de información, tiendas desbordadas o unidades revendidas a precios muy superiores, la conversación cambia de eje. Ya no se habla solo del producto, del diseño o de la colaboración. Se empieza a hablar de mala planificación, de frustración y de una experiencia que no está a la altura de la expectativa generada.

+info:
Reason Why: “Caos en el lanzamiento de Swatch x Audemars Piguet: de la expectación a la crisis reputacional”
Sherwood News: “Swatch’s collaboration with Audemars Piguet could help bring hype back to its bottom line”